lunes, 25 de agosto de 2008

Dos y él..

Y se desarrollaba bajo un puente...

Empezó tranquilamente, raro, como esas películas de las que esperás algo pero se alargan, aunque termina siendo inolvidable.

Estaban ahí, sentados, uno frente al otro, mirandose; inmóviles, parecían cuadros estáticos, petrificados a plena luz del sol, sin embargo proponianse derretir al otro con solo percibir sus ojos..

Sus nombres no tendrían importancia para este caso, solo sus figuras, sentadas en el suelo, en contacto con el frio cemento.

En sus cabezas, no podría crecer otro pensamiento que el de estar inmovil, percibiendo el olor imperceptible del aire, atento a los rayos de luz que golpeaban sus pupilas, brindando la imagen de su contraparte sentado, en el poste contrario al suyo.

Hubieran querido que durase mas tiempo, pero nada es eterno, como un rayo que golpéa atrozmente la tierra, cayó el objeto de sus dedos, el pasto debajo de él lo amortiguó, y junto como ellos, el objeto quedó inmovil, intemporal, luego del segundo de tensión, el aire comenzó a vibrar, y una carcajada tenue se escuchó.

Su contraparte devolvió la sonrisa, separó sus labios y con voz aguda, logró pronunciar entre risa:
-Zurditoou?

A lo que él contestó (y el diálogo continuó).

-Nooou

-Derechitooou?

-Nooou

-Manco de mieeeerrrda.


Por fín, sin ser el cometido, comencé a reirme, con posterioridad inimaginablemente, mis ojos se abrieron, la confusión, fue inevitable...

1 comentario:

Guillôm dijo...

vo' so looooooooocooo viteh.. como va a hace' eso vo'?